BRUSELAS, Bélgica.- El coronavirus no conoce fronteras, pero las vacunas, sí. O, al menos, las empresas que las fabrican y distribuyen. La cumbre de la Unión Europea, iniciada ayer, fue una rendición a esa realidad. El bloque continental está volviendo a las restricciones de la circulación de personas, para frenar una tercera oleada de covid-19.

Las deficiencias en la distribución entre países ensombreció la reunión europea, convocada para acordar sobre cómo aumentar el suministro de vacunas tras un débil comienzo de las campañas.

Hasta el 23 de marzo, Reino Unido había administrado 46 vacunas por cada 100 personas, mientras que, el bloque europeo había administrado 13,8 vacunas por cada 100 personas, según datos difundidos por el sitio web Our World In Data.

La lentitud de Europa propició una disputa con Reino Unido, que importó al menos 11 millones de dosis fabricadas en la UE.

Reino Unido dice que hizo una buena negociación con las farmacéuticas organizó mejor las cadenas de suministro. La UE dice que Londres debería compartir más, y varios países se han quejado de que las vacunas no se distribuyen uniformemente en el bloque.

La canciller alemana, Angela Merkel, que tuvo que dar marcha atrás en sus planes de ampliar las restricciones en Semana Santa para frenar una tercera oleada de covid-19, defendió la decisión de la UE de adquirir vacunas para todos los Estados miembros.

Alemania implantará, desde hoy, un test obligatorio para ingresar por vía aérea, independientemente del lugar de procedencia del viajero. Hasta ahora, la exigencia de presentar un PCR al emprender un vuelo hacia Alemania regía para los viajeros desde zonas de alta incidencia o con presencia de mutaciones del coronavirus, mientras que los procedentes de regiones de riesgo podían hacérselo hasta 48 horas después de haber entrado al país.

El viajero deberá ceñirse a las cuarentenas -de 10 a 14 días, dependiendo del grado de riesgo del lugar de procedencia y de las regulaciones de cada región.

La implantación de test obligatorio se produce en medio de la polémica, desde que regiones españolas, como Baleares -destino preferente de los turistas alemanes-, quedaran fuera de la clasificación de zona de riesgo. Alemania notificó ayer 22.657 nuevos contagios y 228 muertes en las últimas 24 horas. Es el repunte más fuerte desde el 14 de enero, cuando hubo 25.164 contagios.

España, país que funciona como puerto de entrada a Europa, a través de su principal aeropuerto, Barajas, levantó el martes las restricciones de entrada por vía aérea y marítima de pasajeros del Reino Unido pero prorrogó las vigentes con vuelos de Brasil y Sudáfrica hasta mediados de abril.

Quienes provengan del Reino Unido deberán someterse a las mismas reglas del espacio europeo de libre circulación, que obligan a presentar un PCR negativa para poder transitar entre países. (Reuters-Especial)